imprimir

1. El primer paso para poder legalmente producir, procesar, comercializar, transferir a cualquier titulo, o bien utilizar para su propia explotación y uso semillas y/o plantines forestales, es inscribirse en el Registro Nacional de Comercio y Fiscalización de Semillas (RNCyFS) dependiente del Instituto Nacional de Semillas (INASE). Ante consultas referidas a la inscripción comunicarse al tel. 011 3220 – 5445. Enviar formularios a Venezula 162, 5° Piso Dirección de Certificación y Control-INASE. CP C1095AAD. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los viveros forestales que se dedican a la producción de semillas, plantas y/o sus partes que quieran ingresar al sistema de certificación, deberán inscribirse en el RNCyFS en la categoría de VIVEROS CERTIFICADORES (J).
Para inscribirse imprimir formulario desde aquí y enviarlo a la dirección consignada.

2. Los viveros deberán designar un director técnico con título de ingeniero forestal, ingeniero agrónomo o técnico forestal, quien avalará con su firma la documentación e información que emita el vivero.

3. Una obligación elemental para los que cosechan u obtienen semilla que se utilice para propagación es inscribir en el INASE el Material Básico Forestal (MBF) del que se obtiene la semilla, o sea inscribir la fuente semillera. Esto es extensivo a todos aquellos que también utilizan la semilla para su propia explotación.
Para la inscripción del MBF remitir Anexo III y la información estipulada en Anexo IV de la Res. INASE 256/99 a la dirección consignada dependiente del INASE para su inspección y posterior inscripción.

Para certificación de semilla:
4. Aviso de cosecha: se debe comunicar al INASE, con 45 días de anticipación el comienzo de la cosecha de semilla y/o recolección de estacas para que se realice la inspección correspondiente. El aviso puede realizarse vía correo electrónico a forestales@inase.gov.ar o por carta a la dirección consignada dependiente del INASE.

5. Declaración de Cosecha (Anexo V de la Res. INASE 256/99, semilla botánica) y/o Declaración de Recolección (Anexo VI de la Res. INASE 256/99, semilla no botánica) . Se deberá completar el formulario y remitirlo a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero.

6. Solicitud de Autorización de Venta (ir a formulario). Se deberá completar el formulario y remitirlo a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero. Abonar el arancel de certificación vigente en el INASE.

• $1.90 cada 200gr. de semilla de Pino.
• $1.90 cada 20gr. de semilla de Eucalipto.
• $0,02 por plantín, cualquier especie.

7. Recibirá el Documento de Autorización de Venta, junto con los hologramas de INASE (según cantidad certificada).

Semilla: los hologramas deberán ser adheridos al rótulo, en el cual deben aparecer los siguientes datos:
-Nombre y dirección del vivero.
-Nº RNCyFS.
-Genero, especie y cv (si correspondiese).
-Origen.
-Procedencia.
-Nº de MBF.
-Nº de DAV.
-Semilla certificada.
-Año de cosecha.
-Contenido neto.
-Poder germinativo (%).
-Pureza físico botánica (%).

Guías y/o estacas: además del DAV y los hologramas recibirá un talonario por triplicado, "Constancia de Procedencia de Material Reproductivo Forestal Certificado", el cual deberá completar y entregar en cada venta. El original se entrega al comprador (con hologramas), el duplicado al INASE y el triplicado para el emisor.

Para certificación de plantines:
Los plantines a certificar deben provenir de semilla certificada, por lo cual deberán conservarse el rótulo con el holograma.

8. Solicitud de Inscripción para la Certificación de Plantines (Anexo VII de la Res. INASE 256/99) . Imprimir dicho formulario con una anticipación mínima de 20 días previos a la siembra. Remitirlo conjuntamente a un croquis /plano de ubicación a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero.

9. Declaración de Plantines Logrados (Anexo VIII de la Res. INASE 256/99) . Imprimir dicho formulario y remitirlo a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero. En este caso deberá adjuntarse copia de los rótulos oficiales de la semilla que les dio origen.

10. Solicitud de Autorización de venta (ir a formulario). Imprimir dicho formulario y remitirlo a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero. Abonar el arancel de certificación vigente en el INASE.

• 1 holograma($50) cada 2500 plantines. Puede obtener información sobre formas de pago y envío de rótulos oficiales desde aquí.

11. Recibirá el Documento de Autorización de Venta, junto con los hologramas de INASE (según cantidad certificada)y un talonario por triplicado, "Constancia de Procedencia de Material Reproductivo Forestal Certificado", el cual deberá completar y entregar en cada venta. El original se entrega al comprador (con hologramas), el duplicado al INASE y el triplicado para el emisor.

12. Los viveros deberán llevar un Registro de Existencias y Movimientos de Materiales (Anexo II de la Res. INASE 256/99) actualizado y que será de presentación obligatoria al INASE y/o sus inspectores cuando sea requerido.
“Para solicitar el incremento adicional del 10% en el AENR (Res SAGyP 102/2010) se deberá presentar la “Constancia de procedencia de material reproductivo forestal certificado (certificado Res INASE N° 18/2009)” correctamente confeccionada, emitida por un vivero certificador inscripto en el Instituto Nacional de Semillas y con los hologramas oficiales adheridos a la misma. La cantidad de hologramas adheridos al certificado, deberá estar en correspondencia con la cantidad de plantines insumidos en el plan (1 holograma cada 2.500 plantines).
Se deberá presentar únicamente el certificado original (color blanco), numerado, no admitiéndose copias.

Datos que debe tener el certificado:
- Nombre del vivero certificador (emisor de la constancia oficial INASE)
- N° de inscripción del vivero certificador en el Registro de Comercio y Fiscalización de Semilla.
- Nombre y CUIT o CUIL de la persona que recibió el material de propagación, que es asimismo titular del plan.
- Cantidad de plantines/estacas.
- Género y especie (cultivar si correspondiere).
- N° de Documento de Autorización de Venta (DAV).
- Fecha emisión del DAV.
- N° de Material Básico Forestal.
- Categoría (para el 10% adicional deberá ser categoría SELECCIONADO o superior).
- Hologramas oficiales.
- Fecha de emisión del certificado.
- Firma y aclaración del Director Técnico responsable del vivero certificador.

Para especies multiplicadas agámicamente, especialmente Salicaceas, el vivero certificador deberá cumplimentar los requisitos fitosanitarios que imponga el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

El Área de Viveros y Semillas de la DPF analizará los certificados INASE (Constancia de procedencia….) que soliciten el incremento en los AENR y emitirá dictámenes recomendando (o no) el pago de dichos incrementos.

En caso de contarse con una Constancia de Procedencia de Material Reproductivo Forestal Certificado (certificado Res INASE Nº 18/2009) a nombre distinto al del titular del plan forestal, se podrá realizar una nota de traspaso de derechos. A continuación un modelo sugerido:

DECLARACION JURADA DEL TITULAR DEL PLAN – CONSTANCIA DE PROCEDENCIA DE MATERIAL REPRODUCTIVO FORESTAL CERTIFICADO
(Certificado Res INASE Nº 18/2009)
Por la presente, declaro que quien suscribe contrató a……………………….…………………………..
Nº CUIT………………………………. para la realización de las tareas de……..…………………………………………….
correspondientes al plan forestal identificado con Nº de trámite interno………………
Con una sup. de (ha)………….. de la
especie………………….................................................................
La plantación se efectuó en fecha........./………/………
El certificado INASE que se adjunta, está identificado con el Nº …………………
e incluye la cantidad total de………………..
hologramas, del Nº………………………… al Nº………………………………

Lugar y fecha …………………………………………………… …………………………

Firma y aclaración del Titular del Plan ……………………………………………………

DNI ……………………………………………………

La nota debe ser certificada ante Escribano Público, Juez de Paz, Autoridad Policial o Autoridad Forestal Provincial o Nacional.
1. Cosecha de semillas
Para la planificación de toda campaña de cosecha de frutos y semillas, es fundamental recopilar y analizar información sobre la especie objeto de la cosecha y su sitio de distribución, tener localizados previamente las plantas que nos proveerán esas semillas como así también las fechas de maduración de las mismas, para elaborar posteriormente un cronograma de cosecha de frutos y semillas.
Para cada especie la fecha de maduración de sus semillas se produce en un determinado periodo del año, sufriendo el mismo ciertas variaciones en función de las condiciones climáticas de cada año y con algunas diferencias dependiendo su ubicación geográfica.
Para realizar la cosecha debemos asegurarnos que la semilla esté madura. Para ello existen distintos métodos. En la práctica, una forma de determinar el grado de madurez es observando su color, consistencia, etc., pero para evitar equivocarnos, podemos tomar una muestra, realizar un corte longitudinal del fruto y observar el estado de las semillas en su interior.

.: Época de cosecha
La época de cosecha comprende el periodo de tiempo que media entre la maduración y la diseminación de las semillas. Este periodo de tiempo varía considerablemente con la especie, pues mientras algunos frutos permanecen cerrados en el árbol durante mucho tiempo (Acer, Cercis, Melia, etc.), otros se abren o caen inmediatamente después de la maduración (Paulownia, Ulmus, etc.).
La época de diseminación de las semillas es característica de cada especie. Unas lo hacen inmediatamente después de la maduración, mientras que otras lo retrasan hasta la llegada de los fríos o en la época de lluvias.

Métodos de cosecha
La cosecha de frutos y semillas puede hacerse desde el suelo o subiendo al árbol para cosechar los frutos. Lo más usual es que los frutos se cosechen a mano, habitualmente ayudándose de algún instrumento como tijeras de mano, tijeras telescópicas, ganchos, serruchos, etc., o directamente desde el suelo. En árboles de gran porte y altura, se utilizan sistemas más complicados y caros, como grúas hidráulicas con plataforma, brazos articulados, etc.
.: Manipulación del fruto y semilla
En el periodo de tiempo entre la cosecha, procesamiento y posterior almacenamiento se encuentra el principal inconveniente, en este período las semillas presentan una mayor probabilidad de sufrir daños. Durante este período es elevado el riesgo de que se pierda la viabilidad, como también así la identidad del material.
Una vez cosechadas las semillas debe evitarse o reducirse al mínimo su exposición a condiciones que puedan afectar su longevidad. Cuando las semillas han perdido parte de su viabilidad antes de almacenarse, ni siquiera con el mejor de los tratamientos se obtendrán buenos resultados.
Una vez cosechadas se deben mantener en ambientes frescos, ya que la viabilidad de las semillas y su vigor se ven reducidos a medida que la temperatura aumenta o cuando se exponen al calor más tiempo del necesario (ya sea exposición al sol o al calor del vehículo de transporte). Colocar semillas húmedas en recipientes cerrados puede interrumpir la respiración normal y terminar asfixiándolas; además el agua condensada del vapor de la respiración también puede promover el desarrollo de moho y hongos. La forma ideal de mantener semillas recién colectadas hasta su llegada al lugar de almacenamiento es dentro de bolsas de papel o bolsas de arpillera, porque estos materiales permiten la circulación de aire entre el interior y el exterior.
En el caso de los frutos indehiscentes, se considera la mejor manera de transportar sus semillas es dentro del fruto mismo y extraerlas en el lugar donde se realizará el resto de las operaciones, debido a que las condiciones de la extracción se pueden controlar mucho más que en el campo.
.: Transporte
Es importante lograr que el periodo de tiempo entre la cosecha y la llegada al lugar de procesamiento transcurra el menor tiempo posible. En las especies que pierden su viabilidad poco después de la caída de la semilla, a temperaturas normales, puede ser esencial transportar la semilla de forma rápida y directamente después de la recolección. En su viaje desde el campo en que se la cosecha hasta lugar de almacenamiento la semilla se encuentra expuesta a varios procesos mecánicos, físicos, químicos y accidentales (rotura del transporte en el camino), algunos de estos pueden causar daños que no solo afectan la apariencia física de la semilla, sino que originan problemas posteriores tales como: disminución en la germinación, reducción del vigor, mayor susceptibilidad al ataque de patógenos del suelo, disminución de eficacia al almacenaje, dificultades al limpiar y pérdidas por limpieza.
.: Extracción y limpieza de las semillas
La extracción y limpieza de la semilla comprende todas las operaciones que se realizan con los frutos y las semillas hasta que se obtiene la semilla limpia y lista para su almacenamiento o siembra. Estas operaciones varían según el tipo de frutos y pueden realizarse manualmente, siempre y cuando la cantidad de semilla sea pequeña.
Dependiendo del tipo de frutos se utilizarán métodos diferentes para separar la semilla del fruto. En algunos casos, basta con ponerlos a secar un poco para que la semilla se desprenda fácilmente, mientras que en otros, será necesario ponerlos a macerar en agua. Algunos frutos, por último, se utilizan en la siembra tal y como se cosechan, por ejemplo Acer, Fraxinus, Schinus, Ulmus, etc.
Los frutos recolectados se ponen a secar al sol o a la sombra, dependiendo de la sensibilidad de la especie, y en lugares bien ventilados. Se extenderán en capas delgadas, para que el aire penetre bien entre los frutos, y se removerán para cambiarlos de posición. Para los frutos que al secarse abren y dejan caer sus semillas, son muy utilizadas las bandejas de doble fondo, donde en la parte superior se colocan los frutos a secar, en la parte media tiene un fondo de malla o tamiz que deja pasar la semilla, la cual cae limpia a la bandeja inferior.
Cuando se ponen frutos carnosos a macerar en agua, los recipientes deben estar abiertos y ventilados. Las semillas, una vez separadas de la pulpa, caen al fondo, mientras que las partes carnosas quedan flotando. Una vez recogida la semilla del fondo hay que ponerla a secar a temperatura ambiente para que pierda humedad, pueda manipularse y almacenarse si se desea.
Para limpiar las semillas de impurezas se utilizan tamices de diferentes tamaños o bien una corriente de aire donde queda la semilla más pesada, eliminándose el polvo e impurezas de pequeño tamaño. Existe otro método para eliminar impurezas a través de diferencia de peso: es la flotación en agua donde la semilla cae al fondo del recipiente por ser más pesadas y las impurezas queden suspendidas en el líquido.

2. Almacenamiento
Una vez que la semilla está limpia, como probablemente no sea la época de siembra, suele almacenarse hasta el momento oportuno. Las razones por las cuales la semilla debe almacenarse son diversas. La más usual es la de almacenarla por un corto período de tiempo que va desde su cosecha hasta la próxima siembra, pero existen otras razones como por ejemplo cuando la cosecha de semillas no es uniforme o es incierta, es decir cuando no es posible contar con una cantidad constante cada temporada. Por consiguiente, en los años de buena producción se requiere cosechar en gran cantidad, tanto para la siembra de esa temporada como de las siguientes. Otra razón es la sanitaria, como prevención ante posibles daños por agentes como aves, roedores, insectos y hongos. Otra razón para almacenar puede ser económica, p. ej. tener stock suficiente al momento oportuno de venta.
Independientemente de las razones antes mencionadas, el principal objetivo del almacenamiento es mantener las semillas viables desde su cosecha hasta el momento de la próxima siembra, para lograr una satisfactoria germinación.
Existen semillas con cubiertas duras e impermeables que no tienen muchos requerimientos para su almacenaje, en estos casos es conveniente dejar la semilla dentro del fruto hasta el momento de su siembra, p. ej. en algunas leguminosas.
El almacenamiento debe reunir ciertas condiciones de humedad y temperatura adecuadas para que la semilla no sufra daños y conserve al máximo su poder germinativo. Estos dos factores son los que más influyen en el período de almacenamiento de las semillas, además dependerán del tipo de semillas a almacenar, pues hay semillas que a humedades por debajo del 30-40 % sufren daños y otras son capaces de tolerar una humedad del 5 %. En base a esto se reconocen dos grandes grupos: ortodoxas y recalcitrantes.
Las semillas ortodoxas son aquellas cuyo contenido de humedad es posible bajarlo a valores entre 4 a 8 % y guardarlas a temperaturas bajo cero sin sufrir daños, y por lo tanto es posible su conservación por períodos largos sin perder su capacidad germinativa. Esta capacidad para tolerar la desecación se debe principalmente a que por el proceso normal de maduración, estas semillas van perdiendo humedad y es así que cuando son dispersadas desde el árbol, o bien cuando aún permanecen en él estando maduras, su contenido de humedad es bajo. Son ejemplo de semillas ortodoxas la mayoría de las especies cultivadas.
Las semillas recalcitrantes no se pueden secar hasta llegar a bajos contenidos de humedad ya que pierden viabilidad. Al contrario de las semillas ortodoxas este tipo de semillas llegan al estado de madurez con altos contenidos de humedad. Por lo tanto su almacenamiento es factible solo por cortos períodos y en lo posible deben ser sembradas inmediatamente. Son ejemplo de semillas recalcitrantes: Araucaria, Juglans, Quercus, etc.
La elección del tipo de almacenamiento y del tipo de recipiente utilizado depende en gran parte de los recursos que se disponga.
:: 1-Existen diversos métodos de almacenamiento.
Los principales factores a tener en cuenta a la hora de elegir uno de ellos son las características de la semilla de que se trate, el período durante el cual se va a almacenar y el costo. Cuando existe más de un método adecuado para mantener la viabilidad durante el período de que se trate, normalmente se elige el más sencillo y barato.
• Almacenamiento abierto (sin control de humedad ni temperatura): las semillas pueden almacenarse en forma de capas delgadas, bien ventiladas, protegidas contra pájaros y roedores y a cubierta de las lluvias; es posible de aplicar en climas frescos y secos o en semillas de cubierta dura, siempre que las semillas hayan sido secadas, este tipo de almacenamiento puede no ser el más adecuado, pero es el mas económico.
• Almacenamiento en seco con control de humedad: supera a la técnica anterior ya que semillas que han sido secadas pueden almacenarse en bolsas selladas o en recipientes herméticos que aseguren minimizar las fluctuaciones de humedad. El almacenamiento puede extenderse cuando se puedan proporcionar temperaturas frescas, pero no controladas.
• Almacenamiento en seco con control de humedad y temperatura: este procedimiento se aplica habitualmente a muchas especies ortodoxas que, aunque producen la semilla con periodicidad, se plantan anualmente en proyectos de forestación a gran escala. En muchas de estas especies la combinación de un control de humedad entre un 4 a 8 % y una temperatura entre 0 y 5 °C mantiene la viabilidad durante varios años.
• Almacenamiento en húmedo sin control de humedad ni temperatura: este es un procedimiento adecuado para almacenar semillas recalcitrantes durante unos pocos meses. Pueden almacenarse las semillas en capas delgadas colocados directamente sobre el suelo, bajo techos o tinglados bien ventilados, comúnmente cubiertas o mezclados con hojas, arena, turba, o una mezcla de ambas cosas. Las semillas almacenadas a la intemperie se mantienen húmedas por la lluvia, pero es posible que haya que humedecer periódicamente las que están bajo techo. El objetivo de este tipo de almacenamiento es mantener unas condiciones húmedas y frescas con buena ventilación.
• Almacenamiento en frío-húmedo: en este procedimiento se logra un mantenimiento controlado de bajas temperaturas, algo por encima de la temperatura de congelación, además se colocan las semillas en recipientes que mantengan la humedad o se mezclan con algún material que retenga la humedad como por ejemplo arena, turba o una mezcla de ambas cosas, humedeciéndolas de manera periódica. Semillas recalcitrantes podrán ser almacenadas de esta manera, pero sólo por poco tiempo y con presencia de oxígeno, ya que las semillas continúan respirando.
:: 2-El almacenamiento de semillas exige algún tipo de recipiente, para facilitar su manipulación, aprovechar el espacio de almacenamiento y proteger la semilla contra animales y plagas.
Los recipientes utilizados para almacenar semillas pueden ser:
a) Materiales completamente permeables a la humedad y gases, como son las bolsas de arpillera, de algodón o de papel pueden ser utilizados solamente si se trata de almacenar por cortos períodos de tiempo, debido que las semillas son susceptibles a ataques de insectos y roedores y son completamente permeables al vapor de agua y otros gases. El almacenamiento de semillas recalcitrantes exige la utilización de este tipo de envases, debido a que es necesario mantener un adecuado intercambio gaseoso para evitar el calentamiento de las semillas que puede darse cuando se guardan sin ventilación suficiente semillas húmedas y de respiración rápida. Para las semillas ortodoxas estos recipientes sólo están indicados cuando se trata de períodos de almacenamiento bastante cortos.
b) Materiales completamente impermeables, se recomiendan para el almacenamiento de semillas ortodoxas, entre los cuales podemos utilizar bolsas de aluminio laminado, frascos de vidrio, latas de estaño o aluminio, etc. pueden ser utilizados cuando se trata de almacenar por largos períodos de tiempo, una ventaja de la mayoría de los materiales de este tipo es que impiden la entrada de oxígeno, de manera que se reduce aún más la tasa de respiración. Los recipientes herméticos e impermeables no están indicados para almacenar semillas recalcitrantes, ni tampoco semillas ortodoxas con un alto contenido de humedad, pues se deterioran con más rapidez en condiciones herméticas.
Hay que tener en cuenta que no existe un solo tipo de recipiente o material que sea el ideal para todos los tamaños, condiciones y objetivos buscados para almacenar semillas. Antes de tomar una decisión, de acuerdo a las virtudes de cada tipo de recipiente deben tenerse en cuenta también sus ventajas, inconvenientes y costos.

3. Germinación y tratamientos pregerminativos
La forma común en que se reproducen la mayoría de las plantas, es por medio de semillas, por lo tanto para la implantación de todo cultivo es fundamental tener en cuenta la calidad de la semilla a utilizar. La semilla de alta calidad es una condición indispensable para obtener una buena respuesta bajo las condiciones de siembra y que produzca una plántula vigorosa a los fines de alcanzar el objetivo deseado.
Para que la germinación se realice, se necesita que la semilla posea un conjunto de factores tales como: a) que la semilla sea madura, libre de enfermedades, de elevado vigor y poder germinativo, b) que la semilla sea viable, o sea, que tenga un embrión vivo capaz de crecer, desarrollarse como una planta normal; c) que se tengan las temperaturas, aireación, luz y humedad adecuada para el proceso y d) que se eliminen los bloqueos físicos y fisiológicos presentes en las semillas que impiden la germinación.
No todas las semillas germinan fácilmente; en varias ocasiones semillas supuestamente de alta calidad se siembran y no emergen a pesar de que las condiciones son óptimas, esto es debido a características internas de la propia semilla que presentan ciertos mecanismos que les impiden hacerlo. Estas semillas se conocen como durmientes o latentes, necesitando para lograr una optima germinación algún tratamiento previo a la siembra.
La dormición o latencia es el estado en que se encuentra una semilla viable sin que germine, aunque disponga de la suficiente humedad para embeberse, una aireación similar a la de las primeras capas del suelo, y una temperatura adecuada entre 10° y 30°C.

Las causas de la dormición o latencia puede ser debidas a diversas causas, y dividirse en:
1-Exógenas: debidas a la dureza de la cubierta seminal que impide el paso del agua, del aire y gases a través de la misma (físicas); debida a inhibidores presentes en la cubierta seminal (químicas); debida a la resistencia mecánica de la cubierta seminal al crecimiento del embrión (mecánicas).
2- Endógenas: en algunos casos la remoción de la cubierta seminal no permite a los embriones germinar normalmente, esto puede ser debido a: I) inmadurez del embrión II) en embriones maduros, inhibidores presente en el eje embrionario o en los cotiledones.
3-Combinación de factores: a veces la dormición física de la cubierta seminal esta combinada con una dormición fisiológica del embrión. En estos casos debe primero eliminarse la dureza de la cubierta seminal (por ejemplo mediante la escarificación) y después aplicarse para romper la dormición del embrión un tratamiento de frió húmedo, es decir una estratificación fría.

En condiciones naturales, la permeabilidad de la cubierta seminal aumenta por la acción de heladas, acción de microorganismos del suelo, pasaje por el tracto digestivo, etc. hasta que se produce la germinación. De manera artificial para vencer la dormición causada por dureza o por impermeabilidad se debe acudir a tratamientos que ablanden la dureza de las cubiertas seminales o aumenten la permeabilidad al paso del agua y al oxígeno.
Dentro de los tratamientos que se aplican a la semilla para interrumpir este tipo de dormición o letargo se encuentra la escarificación que consiste en la ruptura o ablandamiento de la cubierta seminal para que la germinación suceda. Puede ser:
1. escarificación mecánica (cortaduras, incisiones o raspados) a través de un escarificador eléctrico o con cualquier abrasivo (cuchillo, lija, lima, martillo, etc.) que corte, rompa, raspe o raje la capa externa impermeable (trata de simular el desgaste por la acción de las partículas del suelo).
2. escarificación química (alcohol o ácidos) se realiza por inmersión de las semillas en ácido sulfúrico o clorhídrico a distintas concentraciones y por distintos periodos de tiempos, los cuales dependen de cada especie, el efecto producido es el agrietamiento de la semilla (trata de simular el paso por el tracto digestivo de los animales).
Como dijimos anteriormente otra causa de la dormición o letargo es debida a causas internas del embrión. Las semillas de muchas especies no germinan aunque se les quite completamente la cubierta y se coloquen en condiciones favorables para la germinación. Este fenómeno es debido a condiciones fisiológicas del embrión, necesitando este tipo de semillas un período de postmaduración.
Dentro de los tratamientos que se aplican a la semilla para interrumpir este tipo de dormición o letargo se encuentra la estratificación. La estratificación fría consiste en mantener las semillas con una temperaturas entre 3 y 6 ºC durante un cierto periodo de tiempo, que va desde 2 semanas o llegar a varios años. La estratificación fría se puede llevar a cabo de manera natural a la intemperie en el exterior durante el invierno (si el clima es fresco y presenta dichas temperaturas), poniendo en una caja con sustrato (mezcla de arena con turba, mitad y mitad) una capa de semillas, una capa de sustrato, de manera intercalada. Otra forma de estratificar es en arena o turba en un recipiente cerrado o una bolsa de plástico dentro de una cámara durante un cierto periodo de tiempo. En cuanto empiecen a brotar o trascurra el tiempo determinado deberán sembrarse las semillas.

.: Ensayos de germinación
El análisis o ensayo de germinación tiene como objetivo fundamental conocer el máximo potencial de germinación de un lote de semilla, evaluar de manera confiable la calidad de la semilla, sirviendo para comparar este valor, con diferentes lotes de una misma especie; además se usa a menudo para calcular la cantidad de semilla que debe sembrarse para obtener una cierta cantidad de plántulas.
Debido que la semilla es objeto de transacciones comerciales, los procedimientos en cada uno de los análisis deben tener normas comunes. Los análisis de las semillas en la mayoría de los países del mundo se efectúan de acuerdo a las normas internacionales para los ensayos de semillas (ISTA), que recomiendan para cada especie las condiciones optimas de temperatura, exposición a la luz, sustrato a utilizar, métodos para superar dormición (de ser necesario), y duración estimada del test; con el objetivo de obtener una germinación uniforme y completa.

Para consultas o más información:
(011) 4363-6154
nbisch@magyp.gob.ar
SUBIR
SUBIR